Paradójicamente a veces sucede que en un evento, seminario, convención, etc, lo mejor sucede fuera de las cuatro paredes donde se está llevando, es decir en los intermedios, en la pausa del café y en los almuerzos, en las preguntas y conversaciones de pasillo con los expositores y ponentes, etc. Es por eso que la gente de los BarCamp‘s sacó las charlas formales fuera del evento y metió la fiesta y el conocimiento colaborativo dentro de esas cuatro paredes, es decir una suerte de des-conferencia en medio de un «caos organizado».

Ahora miremos la paja en nuestro propio ojo. Sucede que en muchas de las universidades latinoamericanas podría estar pasando algo parecido. Dentro de una de muchas aulas universitarias con pupitres, pizarra, y podio para el profesor se está dando de todo menos compartición colectiva y efectiva de conocimiento. Lo estamos encontrando al conocimiento fuera de ese entorno de manera mucho más natural en las cafeterías de las universidades, en los pasillos, en los diálogos más cercanos y sinceros con ciertos profesores, en los compañeros de clase, y si nos queremos poner más dramáticos, desde hace mucho tiempo lo venimos encontrando fuera de la universidad en las empresas, en el Internet -y a veces también más divertido– perdiendo el sentido primigenio de una universidad. No se me ocurre hacer igual que en un BarCamp una suerte de des-universidad, pero si creo que deberíamos sacar todo lo inútil de las aulas universitarias e inundar de fiesta y vida el campus universitario.

Hasta aquí la filosofía, ahora algo de historia para esbozar un presente con el apoyo de la tecnología.

A mediados del 2001 en UTPL empezamos la discusión interna y los primeros pasos de lo que sería en aquel entonces nuestra migración hacía la educación asíncrona en web a través de Entornos Virtuales de Aprendizaje (EVA). Para inicios del 2002 hasta llegamos a montar un dominio específico que empezó a alojar los primeros contenidos con accesos a través de usuario/contraseña; luego hicimos el lanzamiento a manera de proyecto piloto. Esta es una captura de pantalla de aquella prehistoria:

utplonline


Poco a poco el proyecto fue creciendo, migramos a otros motores que gestionan EVA’s, otras universidades también empezaron a migrar sus contenidos y montar sus plataformas, la jerga de términos [E-learning, LMS, Blended learning], estándares y protocolos creció como la espuma, fue el tópico de discusión en congresos y eventos relacionados, se multiplicaron las empresas que vendían «una experiencia celestial» en Campus Virtuales y otras hierbas. En fin, pues que se había alcanzado el concepto de «Campus Virtual».

Para hacer corta la historia, luego de varias innovaciones a través del tiempo, hace tres años –coinicidiendo con otro boom, esta vez la Web2.0– la Unidad de Virtualización se replanteó la necesidad de integrar en nuestro Campus Virtual algunos recursos como por ejemplo Videos, RSS, wikis, nubes de etiquetas, etc. Pero luego de la integración empezó a surgir otra discusión. La explosión de la Web2.0 con todos sus servicios hacía pensar que era la analogía de una universidad más abierta, mientras que los EVA’s con entornos más selectivos y cerrados se asemejaban a las cuatro paredes del aula universitaria. Una medida salomónica consistía en buscar un intermedio logrando lo mejor de ambos mundos con la dificultad de lograr una integración entre todos los servicios y que sea usable para los estudiantes y profesores.

Todo eso hasta ayer, fecha en que se ha lanzado Google Wave. Mucha gente ya está hablando del tema y encontrando varias posibles aplicaciones al producto, al protocolo y a la plataforma que conforman entre los tres la integridad de Google Waves. Los hermanos Lars y Jens Rasmussen creadores y desarrolladores del producto cuentan en un post relajado los primeros pasos tiempo atrás, dejando ver que Google se interesó en aquello que hace tiempo se aclara más: Dejar a un lado la supremacía de los Sistemas Operativos como plataforma base de trabajo para dar paso a la misma Web como plataforma, necesitando solamente un navegador para coexisir. Tim O’Reilly comenta en uno de sus post alusivos:

Cuando el lunes ví Wave por primera vez me di cuenta que estábamos en una especie de brecha entre el D.O.S. frente a Windows en la era de las aplicaciones en la nube. De repente, las aplicaciones familiares se ven pasadas de moda tal como las aplicaciones D.O.S. se vieron cuando las aplicaciones con interfaz gráfica despegaron. Ahora que la web es la plataforma, es el momento de echar otra mirada a cada aplicación que hoy usamos, y hacerse la misma pregunta que Lars y Jens se la hicieron a ellos mismos: «¿Cómo se verían estas aplicaciones si fuesen inventadas hoy en vez de 25 años atras?»

Aplicabilidad en la Educación a Distancia

No pretendo ser profeta, pero me atrevo a decir que, como Moodle (y todos los productos equiparables) siga sin un camino a futuro claro para ser más abierto y colaborativo, sus días estarán contados. Quisiera probar Google Wave con una aplicabilidad directa para Educación a Distancia (off y online). Intuyo que podría ser ese mix entre Moodle y Web2.0 que permita combinar lo mejor de ambos mundos. Google también ha dicho que ofrecerá Google Wave Server, es decir que podremos instalarlo en infraestructura propia para toquetearlo mejor, creando nuevos servicios y extensiones, probándolo y adaptándolo a otros ambientes. Hablaré con Nelson para reclutar algunos estudiantes de Ingeniería con sangre joven y tener todo listo hasta que Google nos deje echar mano. Veremos qué nos depara el futuro, cómo se leerá y se interpretará este post después de unos años… Mientras tanto, a poner más énfasis en HTML 5.

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